ANATOMÍA, FUNCIONES Y PATOLOGÍAS DEL APARATO REPRODUCTOR MASCULINO EN EL PERRO Y EL GATO:
Nociones básicas para el atv. PARTE I.



David Coto Pastor1, Javier Birlanga Urbán2 y Virginia Rodríguez Ponga3
1ATV voluntario Vet Movil, 2Veterinario Vet Movil, 3Veterinaria


El aparato reproductor masculino es el encargado de la producción de las células sexuales, de transportar estas células hasta el aparato reproductor femenino y de producir las hormonas necesarias para el buen desarrollo de la espermatogénesis (generación de espermatozoides).

Entre el perro y el gato existen numerosas diferencias al tratarse de dos especies distintas, por ejemplo, en la situación del pene, en el gato está colocado más cerca del ano mientras que en el perro se encuentra en la zona pélvica.


ÓRGANOS

1. TESTÍCULOS

Órganos pares, ovoides, que se forman embrionariamente cerca de los riñones y, posteriormente, descienden desde el abdomen hasta el escroto en las primeras dos semanas de vida. Los testículos se encargan de producir los gametos masculinos y durante las 8 o 10 primeras semanas de vida resulta muy difícil la palpación escrotal de los testículos debido a su pequeño tamaño y a que se desplazan con facilidad a la zona inguinal. En ocasiones, los testículos no descienden al escroto hasta los 6-7 meses de vida (en este caso, si a esta edad no desciende uno o los dos testículos, es hora de empezar a preocuparse y pedir consejo veterinario).



Cada testículo presenta un polo dorsal, donde se inserta el músculo cremaster; un polo ventral, un borde libre y un borde de inserción, donde se inserta el epidídimo. 



El testículo está rodeado por la túnica visceral parietal, también denominada por su color blanco, túnica albugínea, que emite unos tabiques que forman los lobulillos testiculares, dentro de los cuales están los túbulos seminíferos. En los túbulos seminíferos aparecen células en diferentes grados de maduración sexual (espermatogonias), y células de Sertoli (que protegen, alimentan y sostienen a las espermatogonias). En las uniones de los túbulos seminíferos se encuentran las células de Leydig o células intersticiales. Para que se produzca la espermatogénesis (paso de espermatogonias a espermatocitos, espermátidas y, finalmente, a espermatozoides mediante el proceso de la espermiogénesis) es imprescindible la acción de la hormona FSH y de la dihidrotestosterona.



Todos los lobulillos del testículo convergen y forman la Red testicular o Rete Testis, de la cual emergen los conductos eferentes, que confluyen para formar la cabeza del epidídimo, donde se almacenan las espermátidas, que luego se convertirán en espermatozoides.

El epidídimo está constituido por túbulos y su función es recibir a los espermatozoides producidos en los testículos para almacenarlos y permitir su maduración. La parte inicial se denomina cabeza, la media cuerpo y la final cola. Esta última se comunica con el conducto deferente, cuya función es expulsar los espermatozoides hacia la uretra en el momento de la eyaculación y que desemboca en la uretra, en un área denominada colículo seminal. El conducto deferente, antes de desembocar en la uretra, posee un ensanchamiento denominado ámpula. El orificio de desembocadura al interior del inicio de la uretra, se denomina orificio eyaculatorio.
La arteria y vena testicular proporcionan un potente riego sanguíneo que produce la erección y se encargan de regular la temperatura sanguínea del testículo formando el plexo pampiniforme. Ambas forman parte, junto con el conducto deferente, los vasos linfáticos, los nervios testiculares y el músculo cremáster del cordón testicular.



El músculo cremáster, las arrugas del escroto y el plexo pampiniforme, son los tres mecanismos de termorregulación de los testículos.

Posteriormente, el cordón testicular penetra por el agujero inguinal a la cavidad abdominal; una vez allí, el conducto deferente abandona el cordón testicular y se dirige hacia la parte caudal, penetra a la cavidad pelviana por encima de la vejiga, para desembocar dorsal al cuello de la vejiga, junto al meato urinario interno, en unión con el conducto de la glándula vesicular o vesícula seminal.



2. BOLSA ESCROTAL

Es la bolsa que recubre al testículo y al epidídimo. La parte exterior se llama escroto y está cubierta de pelos. Además, presenta arrugas, con el fin de permitir una pendulación de los testículos y, de esta forma, termorregular. 

La piel del escroto es relativamente fina y está provista de glándulas sudoríparas y sebáceas. A veces es bastante desnuda, aunque este no es un rasgo constante (en los perros la piel del escroto es muy fina y con poco pelo, mientras que en los gatos, la piel es más dura y está recubierta de mucho más pelo). Cuando esta desnudo, a menudo es pigmentado. 



La piel escrotal se adhiere a una capa fibromuscular fuerte denominada túnica dartos, que se extiende también como un tabique entre los compartimentos que alojan separadamente a cada testículo y que se denomina rafe escrotal. Internamente, se encuentra la fascia del escroto, y, a continuación, la capa parietal del testículo o túnica vaginal parietal, que se mueve libremente dentro del saco escrotal, lo cual facilita la castración por el método cerrado (el testículo se extrae con la túnica vaginal y se liga todo completo en la parte proximal). La fascia escrotal que sustenta a la túnica vaginal parietal también recubre el músculo cremáster, una banda de músculo que pasa por el cordón espermático que produce la tracción de los testículos hacia la cavidad abdominal en mayor o menor medida en determinadas ocasiones (este músculo actúa, por ejemplo, con el frío o en situaciones de defensa). A continuación de la túnica vaginal parietal, se encuentra la túnica vaginal visceral o túnica albugínea.



La función principal del escroto (aparte de la mera protección de los testículos) es la de mantener una temperatura idónea en dichas gónadas (2-4ºC menos que la del resto del organismo) para la correcta formación de las hormonas sexuales (estrógenos, testosterona) y los espermatozoides. 

3. PENE Y PREPUCIO

El pene es el órgano copulador dedicado a la expulsión de la orina y a la introducción del semen en el aparato reproductor femenino. Está compuesto por multitud de estructuras músculo-cavernosas, con gran capacidad de retención sanguínea. En el perro, ocupa una posición abdominal, mientras que en el gato se encuentra muy próximo a los testículos y ventral a ellos. En ambas especies, en su estado de reposo, el extremo libre del pene se encuentra recubierto por una invaginación o vaina de piel abdominal, llamada prepucio.

El pene normalmente sale del prepucio sólo para realizar la cópula, aunque en algunos animales puede hacerlo durante la micción.

En el perro, el pene presenta en su parte media un engrosamiento denominado bulbo del pene que se manifiesta intensamente en el momento de la erección o la cópula. En el gato, el pene tiene unas partículas con forma de pequeñas espinas que tienen por objetivo estimular a la gata en la cópula. 

El extremo distal del pene, formado principalmente por tejido cavernoso, se denomina glande y en él se encuentra el orificio uretral en la posición más extrema del pene.

Otra característica del pene del perro y del gato es que presenta en su interior una formación ósea denominado hueso peneano (os penis) que mantiene en el tiempo la eyaculación.